¿Qué es un TPMS y cómo funciona?
Un TPMS es un sistema de control de la presión de los neumáticos instalado en un vehículo que es capaz de evaluar la temperatura interna y la presión de inflado de los neumáticos, o la variación de esta presión a lo largo del tiempo, y transmitir la información correspondiente al usuario.
El TPMS utiliza sensores, que se colocan en el momento de la fabricación del camión/remolque o después de su puesta en servicio. En el caso de las cabezas tractoras y los rígidos, funcionan con la unidad de control electrónico (ECU) principal del vehículo. En el caso de los remolques, la información se envía a la cabina a través del EBS. Estas alertas activan una luz de aviso en la cabina para alertar al conductor en tiempo real de cualquier problema que implique una pérdida o variación de presión.
¿Por qué una nueva normativa?
En aras de la seguridad vial y del impacto medioambiental, esta nueva normativa tiene por objeto proteger mejor la seguridad general de los vehículos, los pasajeros, los peatones y los ciclistas. Para la Comisión Europea, esta nueva normativa debería contribuir a evitar numerosos accidentes y salvar miles de vidas en las carreteras.
En concreto, la normativa TPMS está en vigor desde el 6 de julio de 2022, con un plan de 2 años que impone los siguientes requisitos a los distintos fabricantes:
6 de julio de 2022 :Todas las nuevas matriculaciones de vehículos pesados deberán estar equipadas con TPMS.
7 de julio de 2024: A partir de esa fecha, estará prohibido matricular cualquier tipo de vehículo pesado que no esté equipado con TPMS.
¿A qué vehículos afecta esta nueva normativa?
• Autobuses y autocares de más de 9 plazas (M2 - M3)
• Camiones y tractores de más de 3,5 toneladas (N2-N3)
• Remolques y semirremolques de más de 3,5 toneladas (O3 - O4)
Esta normativa se aplica en todos los países de la Unión Europea.
¿Cuáles son las normas que hay que cumplir?
Los vehículos deben :
• Estar equipados con un sistema preciso de control de la presión de los neumáticos capaz de avisar al conductor dentro del vehículo cuando se produzca una pérdida de presión en un neumático.
• Estar equipados con una interfaz de comunicación por cable o inalámbrica que permita el intercambio de datos del TPMS entre el vehículo tractor y el remolcado.
El sistema debe :
• Funcionar a partir de una velocidad igual o inferior a 30 km/h, hasta la velocidad máxima prevista del vehículo.
• Estar diseñado para evitar el reajuste o recalibrado en caso de baja presión de los neumáticos.
En conclusión, la adopción de un sistema de control de la presión de los neumáticos (TPMS) tiene varias ventajas. En primer lugar, ayuda a reducir el consumo de combustible al mantener una presión constante y adecuada de los neumáticos, lo que contribuye al ahorro económico y a una menor huella medioambiental. Además, al detectar los pinchazos lentos en cuanto se producen, el TPMS asegura una prevención eficaz, garantizando la seguridad de conductores y pasajeros. Al garantizar un desgaste uniforme de los neumáticos, este sistema también ayuda a reducir los costes de sustitución de los neumáticos, al tiempo que prolonga su vida útil.
¿Cómo puede ayudarle Strada?
Strada le ayudará a descodificar los datos de los nuevos sistemas de control de la presión de los neumáticos (TPMS) de acuerdo con la normativa que entrará en vigor el 07 de julio de 2024.
Nuestras soluciones avanzadas aprovechan al máximo los datos transmitidos por las ECU de los vehículos, allanando el camino para una conducción más segura y conectada. Gracias a nuestra experiencia, ofrecemos servicios para ayudarle a gestionar la información generada por el TPMS. Nuestras herramientas de alerta están diseñadas para supervisar los datos en tiempo realy vigilar la presión insuficiente de los neumáticos. Esta función garantiza la seguridad de sus equipos y ayuda a identificar los pinchazos lentos, muy difíciles de percibir por sus conductores en su trabajo diario.